Más de 400 muertos por graves inundaciones
Redacción Internacional - 17/8/2025 - 9:51
gercargo@hotmail.com
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Más de 400 muertos por graves inundaciones
Redacción Internacional - 17/8/2025 - 9:51
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Pakistán atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de los últimos años debido a las intensas lluvias monzónicas que, desde finales de junio, han golpeado gran parte del país. En los últimos días, el fenómeno climático se ha intensificado, provocando inundaciones masivas que ya han cobrado la vida de más de 400 personas, de acuerdo con el último balance oficial entregado por la Autoridad Nacional para la Gestión de Desastres (NDMA, por sus siglas en inglés).
La región de Jíber-Pajtunjua, al noroeste del país, ha sido la más afectada, con al menos 332 víctimas confirmadas. Otras zonas montañosas como Gilgit-Baltistán y la Cachemira paquistaní también reportan fallecimientos, con 12 y 11 muertes respectivamente. Las autoridades advierten que estas cifras son preliminares y podrían aumentar a medida que los equipos de rescate logren acceder a las áreas más aisladas, muchas de ellas incomunicadas por el colapso de puentes, carreteras y sistemas eléctricos.
El primer ministro Shehbaz Sharif expresó sus condolencias a las familias de las víctimas a través de su cuenta oficial en la red social X, donde aseguró que el Gobierno destinará todos los recursos disponibles para reforzar las operaciones de búsqueda, rescate y atención humanitaria. “La prioridad es salvar vidas y garantizar asistencia a quienes lo han perdido todo”, subrayó.
El país ya había reportado más de 500 muertes desde que comenzó la temporada de lluvias monzónicas a finales de junio. Con este nuevo balance, las autoridades confirman que la emergencia se suma a una tendencia de temporadas cada vez más mortales. Solo en 2022, Pakistán enfrentó una de las peores catástrofes climáticas de su historia reciente: más de 1.700 personas perdieron la vida y las pérdidas económicas superaron los 30.000 millones de dólares debido a la destrucción de viviendas, cosechas, infraestructuras y servicios básicos.
Los expertos advierten que los patrones meteorológicos en el sur de Asia se han vuelto más impredecibles y severos como consecuencia del cambio climático, lo que agrava la vulnerabilidad de países como Pakistán, donde millones de personas viven en zonas rurales propensas a inundaciones y con sistemas de drenaje insuficientes. Las imágenes que circulan en medios locales muestran aldeas enteras bajo el agua, familias desplazadas buscando refugio en terrenos más altos y equipos de rescate navegando con botes improvisados para entregar alimentos, agua potable y medicinas
El acceso a las zonas más devastadas sigue siendo un reto: los deslaves han bloqueado carreteras estratégicas y las comunicaciones se encuentran interrumpidas en amplias regiones. Según cifras oficiales, más de 700 personas han resultado heridas y miles han tenido que abandonar sus hogares, lo que incrementa la presión sobre los refugios temporales instalados por las autoridades y organizaciones de ayuda internacional.
La comunidad internacional ya ha comenzado a manifestar su solidaridad. Diversas ONG y agencias humanitarias preparan envíos de ayuda, aunque los esfuerzos coordinados aún dependen de que las condiciones climáticas permitan el acceso seguro. Pakistán enfrenta un reto recurrente: cada año, las lluvias monzónicas, vitales para la agricultura, se convierten también en una amenaza mortal. La combinación de fenómenos extremos, infraestructura precaria y urbanización desordenada multiplica los efectos de estas catástrofes.
La tragedia de este 2025 pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la gestión de riesgos, modernizar los sistemas de alerta temprana y destinar mayores recursos a la protección de las comunidades más vulnerables. Por ahora, mientras las lluvias persisten, miles de familias esperan ayuda y el país entero lidia con la incertidumbre de un balance que, tristemente, seguirá aumentando en las próximas horas.